domingo, 27 de junio de 2010

No te vayas porfavor.

Aquí estoy. Esperando para ver qué pasará después. Esperando para ver si decides volver a hablarme. Esperando que pase el fin de semana, para que puedas volver a prometerme algo que no cumplirás y dejar de hablarme al siguiente día para continuar esperando esa futura promesa frustrada el siguiente fin de semana. Esperando que me digas de una maldita vez qué es lo que quieres de mí porque estoy muy harta de esforzarme por adivinarlo y siempre en vano. Esperando a que dejes de jugar a este juego interminable, a este sube y baja, a que dejes de actuar como si no te importara nada porque cada vez me convenzo más de que realmente todo te da igual.


Y sé que es complicado pero podrías quedarte y quererme un poco, aunque solo sea en la medida justa. Y tendrías entonces que aguantarme cuando estoy cual perra desatada o cuando mis ojos gritan de necesidad que quieren cariñitos, tendrías que aprender a quererme porque a pesar de que dicen que es fácil a veces te ahogaras en la impotencia de no comprenderme. Sin embargo no te preocupes: tengo todo mi tiempo hipotecado en ti.

Sigo buscando una sonrisa de repente en un bar,
una calada de algo que me pueda colocar,
una película que consiga hacerme llorar...

2 comentarios:

  1. Mejor vivir sin hipotecas. día a día. sin esperar lo que tanto ha esperado.
    Un saludo.

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